Cómo eliminar el frio de una casa y ahorrar en la factura
casa aislada frío

Cómo eliminar el frio de una casa y ahorrar en la factura

El gasto en calentar una casa puede ser bastante grande. El consumo energético y económico de la calefacción puede suponer varios cientos de euros al año. Además de ser una de las mayores fuentes de consumo energético general. Hoy vamos a abordar esta cuestión sobre cómo eliminar el frio en una casa y ahorrar en la factura de la luz.

A continuación, te daremos algunos consejos para ahorrar en el consumo energético y unos cuantos euros a lo largo del año.

Temperaturas frías más gasto energético

Que cuando llega el frío el consumo de luz eléctrica o gas por calefacción se dispara eso ya lo sabemos todos. Quizás lo que no sepas es que casi la mitad del consumo de energía medio en un hogar español va destinado a la calefacción. Esto según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Consejo>> Trucos para hacer el salón de tu casa más grande

Es una situación grave para muchos hogares. El gasto económico que eso supone empuja a muchas familias en situaciones límites o por debajo del umbral de la pobreza a pasar frío en los meses más crudos de invierno.

Este 2021 la situación ha sido especialmente grave en el mes de enero con el paso de la borrasca Filomena. El 2020 también fue un año de mayor gasto por calefacción en los hogares españoles pero el motivo fue algo distinto: el hecho de aumentar el teletrabajo y los confinamientos en hogares hizo que pasáramos más tiempo en casa y por lo tanto tuvimos que invertir más en gasto para calefacción.

Así que, sin más preámbulos, vamos a ver qué medidas podemos tomar para ahorrar energía y dinero durante los meses de frío.

Saber regular bien la calefacción. Un termostato.

Mucha gente suele creer que con encender la calefacción ya basta. Pero lo cierto es que saber regularla bien puede suponer una mayor eficiencia y más ahorro. Tener un termostato que regule la calefacción o al menos un termómetro es la mejor medida de ahorro. Eso y saber en qué temperaturas debemos mantener nuestra vivienda.

En ocasiones al tener una casa fría lo que hacemos es poner la calefacción a mucha potencia para calentar más rápidamente. Otras veces utilizamos la bomba de calor del aire acondicionado que parece calentar con mayor velocidad. Pero ambas situaciones no son muy buenas.

Es como si llevases un coche revolucionado constantemente y con la tercera marcha metida. Por más que pises el acelerador no irás más deprisa.

En primer lugar, la bomba de calor si calienta una habitación más rápido, pero por lo general consume mucha más energía. Además, se trata de un calor que se disipa rápido si apagamos el aparato por lo que para mantener la temperatura tendremos que mantenerlo encendido de manera permanente.

La temperatura ideal en una vivienda se sitúa en torno a los 20 º centígrados durante las horas diurnas. Mientras que en horario nocturno basta con mantenerla en una temperatura entre 15 y 17 º C.

De ahí la importancia de tener un buen termostato conectado a la calefacción o caldera. Si el termostato es programable mejor que mejor.

Con un dispositivo de este tipo podremos regular perfectamente la temperatura y programar el encendido y apagado para mantener siempre la casa en las temperaturas recomendables. Si por ejemplo salimos a trabajar es preferible que la caldera se encienda un poco antes de llegar o que directamente mantenga la casa en la temperatura ideal en las horas que estamos fuera.

Si no dispones de un termostato es una inversión más que recomendable. Hay modelos en el mercado de entre 100 y 200 euros pero seguramente será una inversión que recuperes en consumo energético en apenas un año.

Materiales aislantes en la construcción, en puertas y en ventanas

Otra medida fundamental para mantener nuestras casas calientes con menos gasto de energía y dinero es el aislamiento.

Es obvio que a mejores materiales aislantes en la casa menor será la fuga de temperatura. La energía y el calor se mantendrán más tiempo en el hogar si no hay fugas de calor y un buen aislamiento y eso supondrá un enorme ahorro.

Los puntos principales por donde se va el calor son las ventanas y las puertas. Así que debes prestar atención a dichos elementos.

En primer lugar, que los materiales sean los más modernos nos asegurarán de que la temperatura tarde más en escaparse. A eso hay que unir una correcta instalación que no deje resquicios ni posibles fugas de temperatura.

Bien es cierto que eso puede suponer una inversión, pero en realidad es un gasto que se amortiza y se recupera en sólo unos años.

De igual manera pasa con el aislamiento de la fachada. Más que un elemento estético la fachada es un punto de posible ahorro o aumento de gasto. Si bien las inversiones para instalar elementos aislantes pueden ser mayor el ahorro a lo largo de un año puede ser enorme.

Aprovecha la luz del sol

Muchas personas creen que bajar las persianas en invierno ayudan a mantener el calor. Lo cierto es que no es así, al menos durante el día. Hay que aprovechar al máximo la luz solar incluso en los días de más frío.

Las persianas o toldos sólo debemos utilizarlos para cubrir más las ventanas en horarios nocturnos ya que si que ayudarán a retener el calor.

Pero durante el día, sobre todo si son ventanas orientadas al sol es recomendable utilizar al máximo esa luz natural que puede influir en la temperatura de nuestra casa en dos o tres grados fácilmente.

Otros consejos

La tela y otros tejidos son un buen invento contra el calor. Esto ya lo descubrió el ser humano desde tiempos inmemoriales. No nos olvidemos de ello.

Por eso es recomendable utilizarlo para aislar el frío en nuestros suelos: las alfombras. Es una costumbre que quizás no está tan de moda en los últimos años pero lo cierto es que es más que recomendable.

Unas alfombras en las estancias principales de las casas ayudan y mucho a frenar la irradiación del frío en nuestro suelo y aislar la pérdida de calor por ese punto. También ganaremos en sensación térmica de calor ya que aporta una sensación de recogimiento, sobre todo en suelos fríos como pueden ser algunas plaquetas y terrazos.

Unas alfombras en las estancias principales de las casas ayudan y mucho a frenar la irradiación del frío en nuestro suelo y aislar la pérdida de calor por ese punto. También ganaremos en sensación térmica de calor ya que aporta una sensación de recogimiento, sobre todo en suelos fríos como pueden ser algunas plaquetas y terrazos.

Y por supuesto abrigarse en casa.

Seguro que pensamos que vivir a gusto en casa es ir en manga corta en invierno. Eso es un error bastante tonto y absurdo que sólo deberíamos dejar para las películas americanas. Si hace frío y es invierno también debemos abrigarnos convenientemente en casa.

No resta comodidad, permite mantener mejor nuestro calor corporal y ahorrar en calefacción. Y además, seamos sinceros, es lo más sensato e inteligente.

Deja un comentario

Cerrar menú